
Canción Nacional
Después de un lunes de mierda, que acarreaba un fin de semana de mucha fiesta y extremos, sumadas a una extraña pero real gran actuación futbolistica, (quizá debido a que ya no estoy tan fofo) y a entregas de trabajos que me llevaron a acostarme muy tarde (o temprano según se mire) y de levantarme por la llamada “salvavidas” de un amigo por otro trabajo, me aprestaba a disfrutar del ocio en la tarde del martes. Asi que tipin 8 de la tarde emprendí rumbo a esa obra caótica en que se ha transformado mi pieza, a ver “Gatas y Tuercas”, algo sin dobles lecturas, simplista al máximo, por lo tanto relajante, pero caí en un profundo sueño (omito sinónimos tales como “los brazos de morfeo”, o “quedé raja”, por la doble lectura manifiesta de el 99% de mis amigos).
Y bueno, mientras dormía se mezcló la realidad con la ficción y estuve por unos momentos leyendo noticias en Teletrece, engominado y peinado al lado en el papel de Mauricio Höffman, y relatando furibundo los goles de alguna liga, con un look más desprolijo, y asi seguí, durmiendo a raja tablas, hasta que el murmullo insoportable de mi cajón de madera (televisor anticuado en vías de renovarse) me hizo despertar bajo una narración femenina guiada, de tono dulce, perfecto, incluso melosa. Ahí recordé los buenos comerciales de un programa llamado “Canción Nacional”, en que la gente llevaba su mano diestra con sentimiento hacia el pecho, mientras Los Bunkers tocaban alguno de sus temazos. Bueno, mientras lograba enfocar bien, se mostraba de forma clara que empezaba el ciclo del programa a través de la musica romántica, desfilando por pantalla la grotesca imagen actual del “gorrión de conchalí”, Zalo Reyes muy al son de “una lágrima en la garganta”, también se abarcaron temas tan populares como “trascendentes” como en qué se inspiró Juan Carlos Duque para escribir “Ausencia”, y la importancia de aquel cabezón personaje llamado “Cristóbal” para que presentaran el tema en Viña. Me enganché, bien enganchado, y es que nada mejor que apelar a la nostalgia en plena época del “revival” que me hizo recordar viejos estelares en que tocaban “Los enanitos Verdes” o aquellas ropas planetarias de Scaramelli que hacían suspirar a mi madre. En realidad todo el despliegue de imágenes me hizo trasladar a aquellos tiempos en que las mañanas empezaban con Radio Pudahuel, con los éxitos de Jose Luis Perales o imitando para mi familia algún tema de Pablito Ruiz ( a las inluencias que sobreviví, por dios!!!), y justo en este momento reflexivo…Comerciales, asi que el inevitable zaping y Ooooh….Sorpresa…..Horror….Pablo Ruiz en Chile, en plena calle entrevistando gente, sin disimular sus finos modales, pero se ve feliz, seguramente le han pagado bien en el estelar de Bianchi y además verá en vivo a un contemporáneo que superó con éxito la edad del pavo como Luis Miguel.
Bueno, vuelvo al programa de canal 13, y es que se siguió sin pausas con el desfile de estrellas desde ese humor tan caricaturizado de Myriam Hernández (…podemos darles herramientas para triunfar…como un martillo, jaja, zic), Alberto Plaza el baladista de no decir nada (profundidad aparte de "polvo de estrellas", aunque destaco “de tu ausencia”) lo lagrimoso de Palmenia Pizarro, de Santos Chávez, las anécdotas “jay” de Los Quincheros y tantos más.
Punto aparte merecen para mi un gran temazo, del nivel de “como quisiera decirte” de Germaín De la Fuente, con esa interpretación del alma, y que mezclado con los tetas funcion simplemente “perfecto”. Y siguiendo con los nexos a los que logró llevarme el programa, llegaron a un refugio donde viven actualmente dos compositores como Keko Yunge y Pablo Herrera, el primero es la banda sonora de mi época de primeros amores con su telenovelezco “Estoy pensando en ti” y el segundo era mi predilecto para pegarme puñaladas por el primer amor no correspondido con “amor, amor”, bueno además se repasaron conceptos como la diferencia entre balada, tonada y bolero.
En definitiva espero que esta apuesta de Canal 13 que entra dentro del proceso por el bicentenario que ha impulsado la señal católica no quede solo en una buena partida, aunque acabo de enterarme que el director del programa es el talentoso Carlos Moena, Comunicador Audiovisual que dirigió un programa televisivo en el semillero que se ha transformado con el tiempo Canal Rock and Pop, y director de notables video clips como Mataz de Lucybell.

Bueno, no logré ver las gráficas de arranque ni el inicio del programa por los motivos ya expuestos, ni tampoco el final por la llamada de una amiga, pero lo recomiendo igualmente en un 100%.